lunes, 17 de mayo de 2010

Los federales eran hinchas de Boca


Unitarios y Federales. Radicales y Peronistas. Menottistas y Bilardistas. Nuestra identidad nacional pareciera estancarse continuamente en la dialéctica, en el conflicto, en la división tajante entre unos y otros. Curioso, nosotros nos definimos a partir de unos y otros. Y quizás ese sea el secreto: ser a la vez Unitarios y Federales, ser a la vez Radicales y Peronistas, ser a la vez Menottistas y Bilardistas. Así, como con histeria, como quien se jacta de sangre europea mientras bebe, descalzo y sentado en una reposera, un sorbo de mate.


Arrancado con orgullo de las manos británicas, las burguesas manos británicas, el football se transformó pronto en fútbol, así como suena, a lo criollo. Desde comienzos del siglo XX este deporte fue atravesando los procesos de construcción identitaria, hilvanando pasiones, deseos, sueños y frustraciones. Y pronto, como arrojados por una necesidad de describirnos a nosotros mismos, empezamos a hablar de nuestro fútbol, de nuestra forma de jugarlo. Nada de cálculo, nada de defensas compactas, pelotazos y cabezazos. Nada de fair play.

Los potreros argentinos vislumbraban por los pibes que se resquebrajaban las caderas gambeteándose a uno, dos y tres juntos. Sorprendía a los extranjeros con amagues, salidas explosivas, caños, rabonas, paredes, pisadas. Magia, en definitiva. El fútbol argentino, desde sus comienzos, fue construyendo su identidad a partir de la calidad. Así se pasearon por Europa nuestros clubes, el Boca del ’25 y el San Lorenzo del ’46, como embajadores, demostrando que en Sudamérica, nosotros jugamos mejor.

Y la picardía, la viveza criolla. Hacer rápido un lateral antes que el árbitro se avive que era para el rival. Rodar en el suelo como fusilados, hasta que el 2 de ellos sea expulsado. Tomarse todo el tiempo del mundo para sacar del arco, total vamos 1-0 arriba y faltan dos minutos. Pequeñas trampas, ingeniosas, ¿desleales?, argentinas.

Argentina, país futbolero. El fútbol como motor popular del peronismo, como promotor de la Dictadura del ’76. El fútbol que nutre de canciones los recitales de rock, los festejos en las elecciones, hasta la entrega de los Oscar (Francella, fanático de Racing). Todo en argentina pareciera respirar cierto aire a pelota. Es futbolero el tipo que, con la camiseta de River, hace un piquete reclamando sus derechos. También son futboleros, por ejemplo, Menem y Kirchner, aquellos que debieran escucharlo.


Pero como argentino, nuestro fútbol también lucha por su identidad. Porque un día, alguien dijo que jugar lindo no sirve tanto, si no se gana. Y así, sembró la semilla. Hoy son Menottistas los que defienden el “buen” juego, el tocar y tocar hasta llegar al arco rival, el ganar respetando la estética. Y son Bilardistas los que prefieren triunfar como sea. Primero cuidemos el 0 en nuestro arco, “pasa la pelota pero no el jugador”. Y después vemos. ¿Pero se puede ser tan determinista? Claro que no. Uno de los últimos campeones, Banfield, no fue un equipo lujoso, no ganó por goleada ningún partido. Pero consiguió el campeonato, por primera vez en su historia. ¡Qué tal! Y sus hinchas, felices, eufóricos, lloraron de alegría por ese gol agónico, sufrido, peleado, de Víctor López contra Tigre.


Estudiantes, campeón de América. No es el tiki tiki. Pero ¡quién va a discutir la calidad de la “Brujita” Verón, Enzo Pérez, el “Chino” Benítez o Boselli! “Juega con identidad argentina” se dice de aquel equipo que toca, que genera circuitos, que tira lujos, que rompe en aplausos las tribunas. Como el último Huracán de Cappa. Pero si ganás la Libertadores peleando, metiendo, con garra, con el “cuchillo entre los dientes” (“Cholo” Simeone dixit), también te sentís argentino. Porque así lo hizo el Racing de José, el Estudiantes de Zubeldía, el Boca de Bianchi. ¿Y entonces? Lo más probable es que seamos las dos cosas. El juego lindo, la gambeta, pero también la garra, la rudeza, jugar con apendicitis, como el “Flaco” Schiavi contra Colo Colo en 2003. Qué difícil es pensarse entre tantas contradicciones. O a lo mejor debemos resignarnos a ellas. En definitiva, quizás todos seamos un poco Radicales y un poco Peronistas. Probablemente, todos tengamos un poco de Unitarios. Y algo de Federales.


(Ptta: Este texto fue creado por pedido de mi amiga Ita Rodríguez, que trabaja en el boletin informativo de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Misiones, con motivo del famoso "Bicentenario")

martes, 20 de abril de 2010

Cuando el periodismo también fue literatura

El Análisis del Discurso en general es una actividad atractiva o, por lo menos, me despierta mucha curiosidad. Puede ser por mi gusto por la lectura y la escritura, quizás lo sea por los textos sobre los cuáles trabajamos, lo cierto es que la primera impresión ante esta actividad no es el rechazo, sino más bien todo lo contrario. Se me ocurre, al mismo tiempo, que es una de las disciplinas lingüísticas que en su práctica requiere una labor tan exhaustiva como, por ejemplo, la de los matemáticos. Para analizar cualquier discurso hay que ser meticuloso, profundo, ingenioso, perspicaz. Hay que pasar, y he aquí la relación con la matemática, horas y horas frente a un mismo corpus para desenmarañarlo, deconstruirlo, disparar sus sentidos. Un estudiante del Profesorado en Matemática puede estar toda la madrugada resolviendo un ejercicio, pues bien, un estudiante de Comunicación Social o Letras puede estar ese mismo tiempo tratando de descifrar, por ejemplo, un breve texto de Humberto Eco. Y al mismo tiempo, ese esfuerzo se conjuga con un proceso semiótico constante, en todo momento es la interpretación de los signos la que nos insta a pensar, escribir, leer, reescribir.


En este contexto, Rodolfo Walsh aparece como un excelente pretexto para comenzar a hacer Análisis del Discurso. Por varias razones. La primera, es que para entenderlo deberíamos conocer algo de su historia, de sus trabajos y de su militancia. De otra forma, perdería peso simbólico el título “Carnaval caté”, ya que no es sólo una simpática combinación de palabras, sino también el correlato ideológico de su obra, es una expresión más de su agudo análisis sobre la burguesía argentina y sus componentes. Se dijo que el discurso es un discurrir. Pues bien, sus textos discurren desde Operación Masacre, El Caso Satanowski, etc. hacia estas dos piezas escritas en el Litoral. Y ahí está el diálogo del que nos habla Bajtín, porque Walsh no sólo dialoga consigo mismo, con sus anteriores trabajos, sino también con otros discursos opuestos al suyo. Los ricos, se sabe, siempre tuvieron diarios y radios donde contar su verdad, por lo tanto, Walsh intentó hacer que los pobres hablaran un poco. Pero la riqueza de este autor no acaba en su compromiso por los humildes, sino más bien comienza ahí. Su escritura es magistral, sus textos son deliciosos. Dueño de una capacidad de relato atrapante, claro, directo, nos ofrece al mismo tiempo unas crónicas literarias que dan ganas de ser leídas y, a la vez, unas crónicas periodísticas serias, respaldadas por datos, crudos y determinantes.


Porque su lectura se da en dos procesos, la respuesta al enunciado ocurre en dos instancias. La primera se lleva a cabo en el mismo momento de la lectura, allí se produce el disfrute, el gozo ante lo escrito. Luego, al finalizar, viene la reflexión, la profunda reflexión: ¿qué valores éticos permiten que una fiesta de carnaval ocurra al mismo tiempo que vastos territorios están siendo inundados? ¿qué está fallando para que se continúe con prácticas opresivas de antaño, del tiempo de los mensúes, hoy en día? Ese es quizás el gran mérito de Walsh, el envase y el contenido son estupendos, escribe muy bien, pero lo que escribe tan bien está muy bien trabajado. Ese es el motivo por el cual podemos leer “Operación Masacre” como una intrigante novela policial o como el horroroso eco de una de las tantas etapas oscuras de nuestra historia.


Rodolfo Walsh hizo estallar los géneros. Porque hizo periodismo, pero como si fuera un escritor de ficción. Sus crónicas son ensayos, sus noticias son cuentos, pero no por eso dejan de ser crónicas y noticias. En términos de Maingueneau, él propone una escenografía específica, literaria, desde donde se construye el enunciado por el que desanda los caminos de la investigación, la descripción etnográfica, el periodismo y todas sus herramientas. El buen periodismo, digamos. ¿Qué escenografía propone? Ya lo señalamos: un cuento o un ensayo. Uno se sienta a leer “¿Quién mató a Rosendo?” preparado para encontrarse con una novela policial cuya trama, suponemos, nos llevará a develar los misterios de un asesinato. Efectivamente es así, pero bien podríamos decir, continuando con Maingueneau, que el texto se adecua al género discursivo crónica policial, pues Walsh relata detalladamente las aristas de un crimen relacionado con la política gremial en un clima violento y convulsionado en Argentina. Crónica de un momento, matizada con los colores de la literatura.


Volviendo a Bajtín, los enunciados del escritor argentino están llenos de voces. Voces ajenas que, en su mayoría, aparecen directamente. Walsh es capaz de interrumpir su relato para trasladarnos súbitamente al galpón de una comparsa correntina o un obraje en medio del monte misionero, describiendo situaciones a través de los diálogos. Él habla a través de ellos. Estas voces son al mismo tiempo recurso retórico y periodístico. Grandes cuentos de nuestra literatura están escritos en base a diálogos (Fontanarrosa, por citar un autor). A la vez, estas expresiones ajenas pueden tranquilamente aparecer en el marco de una entrevista (y probablemente de allí provengan). Es así que el análisis discursivo sobre este punto nos permite encontrar otro elemento más para sostener que Walsh es un buen comienzo para esta actividad.


Todo es discurso. Ésta parece una generalización vaga, ambigua, que termina por indefinir la palabra discurso. Sin embargo, nuestras vidas se desarrollan en procesos discursivos diversos, contradictorios. Por lo tanto, hacer AD es también una manera más de intentar entendernos. En definitiva, la comunicación está presente a cada paso que damos. Nos expresamos a través de enunciados. De esta forma, es razonable pensar en comprendernos a partir de analizarlos. Como Walsh, como las voces que aparecen en Walsh, todos necesitamos decir algo. Y lo hacemos, sin dudas.

lunes, 1 de febrero de 2010

¡Llegó el Progre Test!

Llegó el verano y junto a él un montón de tiempo libre que, llegado el 15 de febrero, se habrá convertido en un desesperante lento paso del tiempo. Por eso, acá tenés el Progre Test, para divertirte un rato y, de paso, reordenarte un poco las ideas y saber cuán alarmantemente progresista podés llegar a ser.

Es fácil, sólo tenés que elegir una (1) opción por vez y, al final, sumar la cantidad de respuestas “a”, “b” y “c” respectivamente. ¡¡A divertirse!!


1-El canal de televisión que ves con más frecuencia es:

a. Encuentro

b. Canal 7

c. C5N

2-Lee crees más a:

a. Sandra Russo.

b. Jorge Lanata.

c. Marcelo Bonelli.

3-Para ver una película, preferís:

a. Una europea, tipo las de Kusturica.

b. Alguna argentina, sobretodo si actúa Ricardo Darín, que es garantía.

c. Una buena de Hollywood, con una producción propia del Primer Mundo.

4-En tu computadora hay más música de:

a. Folclore y Rock. Cafrune, Spinetta y Pink Floyd, infaltables.

b. Salsa, Candombe y Bossa Nova. “Garota do Ipanema” ya es un clásico.

c. Música romántica latina. Bien empalagosa, como las canciones de Arjona.

5-Si tenés que elegir de entre estas tres canciones, preferís:

a. “El unicornio Azul” de Silvio Rodríguez.

b. “Señor Cobranza” de Bersuit Vergarabat

c. “La sonrisa de mamá” de Palito Ortega.

6-A la hora de jugar a las cartas, te prendés más fácil a:

a. Truco y Chinchón.

b. Escoba del 15 y Desconfío.

c. Póker.

7-Las personas que te atraen…

*…en caso de ser los varones:

a. Tienen barba, anteojos (no excluyente) y remeras de rock. Suelen andar en ojotas.

b. Tienen barba (no excluyente) y usan remeras cancheras con inscripciones como “La del Che la deje en casa”. Por lo general, utilizan zapatillas.

c. Meten mucha camisa y jean. En alguna ocasión, hasta saco y corbata.

*…en caso de ser las mujeres:

a. Suelen usar ropa más bien colorida, babucha y morral. Muchas veces, suman una bincha en la cabeza.

b. Utilizan jeans anchos, remeras escotadas y aritos.

c. Meten jeans ajustados, remeras combinadas con la cartera y bastante lápiz labial.

8-Para festejar con tus amigo/as optas por:

a. Cerveza y/o vino de no más de $10.

b. Vino espumante y/o tragos.

c. Vino de no menos de $40 y/o champagne.

9-Lo que seguro, seguro, te hace reír, es:

a. Cualquier sketch de Capusotto, preferentemente Bombita Rodríguez o Micky Vainilla.

b. Alguna pieza magistral de Les Luthiers.

c. Cualquier show de Midachi.

10-Pensás que el Fútbol para Todos es:

a. Una excelente medida porque el fútbol es un deporte popular y debe ser gratis para que todos los argentinos lo disfruten.

b. Una medida correcta, pero que debiera haberse hecho de forma más prolija y no de un día para el otro.

c. Una medida lamentable, porque hace que el Estado derroche dinero que bien podría usarse para solucionar otras necesidades.

11-El jugador que más bancás en la Selección es:

a. “Carlilos” Tévez, porque es un pibe que salió de las villas y pone garra en todos los partidos.

b. La “Brujita” Verón, porque es un crack y encima dice las cosas siempre con la palabra justa.

c. “Lio” Messi, porque es el mejor jugador del mundo y pronto lo va a demostrar con la “Celeste y Blanca”.

12- Uno de los intelectuales contemporáneos con los que te sentís más identificado es:

a. Eduardo Galeano.

b. Jose Pablo Feimann.

C. Abel Posse.

13-Sobre la despenalización de la marihuana pensás que:

a. Está muy bien. La marihuana, si es consumida con responsabilidad, no hace daño en absoluto. Como cualquier droga.

b. Habría que ver. Si es sólo para consumo, podría llegar a ser.

c. Está mal, la despenalización incentivaría el consumo de marihuana y sería un caos.

14-Hoy por hoy, votarías para presidente a:

a. “Pino” Solanas.

b. Julio Cobos.

c. Eduardo Duhalde.

15-Si pudieras, le dirías a Cristina que intensifique los lazos internacionales con:

  1. Evo Morales, Correa y Chávez.
  2. Lula da Silva.
  3. Barack Obama.


Ahora sólo tenés que sumar:

-Si tenés mayoría de respuestas “a”, quiere decir que sabés bien la diferencia entre ser “Progre” y ser “Pro”.

-Si tenés mayoría de respuestas “b”, estás indefinido. No te sientas mal, hace 200 años que los argentinos venimos queriendo definirnos.

-Si tenés mayoría de respuestas “c”, es probable que no te haya caído muy simpático el chiste sobre la diferencia entre “Progre” y “Pro”. No fue la intención.

Ahora bien…

-Si tenés TODAS LAS RESPUESTAS “a”, estás preparado para la revolución nacional y popular.

-Si tenés TODAS LAS RESPUESTAS “b”, te preguntamos: ¿en serio votarías a Cobos?

-Si tenés TODAS LAS RESPUESTAS “c”, te decimos: “¡naa, Palito Ortega! ¿estás jodiendo?”

martes, 5 de enero de 2010

Chau Sandro

El cuarto día del nuevo año nos preparó una noticia agria, amarga, que cuesta digerir. El 4 de enero, finalmente, se nos fue Sandro. El cigarrillo sumó otra víctima más, demostrando ser un veneno eficaz. Lo primero que sale, lo que uno tiende a pensar es: la música popular argentina ha de estar de luto. Y así es.

Pero, ¿qué es esto de la música popular? ¿por qué las pantallas de la televisión se visten con la cinta negra del luto y nos recuerdan, permanentemente, la pérdida del Gitano? Como primera medida, está claro, el morbo vende, y qué mejor que la muerte de un ídolo popular para atraer la atención del público. Sí, así de cínico como suena. Pero después está lo otro, lo que, creo, es en verdad lo que movilizó a periodistas, artistas, conductores, etc. a participar de esta despedida televisada de Roberto Sánchez. Es la memoria del artista popular.

Un ídolo popular, quizás, sea aquel del cual oímos hablar en casa, en un almuerzo familiar o en alguna tarde de mate. Y no necesariamente porque es el centro de la charla, basta con intentar hacer un chiste: “Dale, no te hagas el galán, ¿quién te creés que sos, Sandro?” Y ya está. El artista popular es aquel que logra llegar a todos lados, a los almacenes de barrio, a las terminales, a los kioscos, a los countries, a las discográficas. Donde sea, todos saben quién es Sandro.

Y él se lo ganó. Primero, siendo uno de los impulsores de la llegada del rock a la Argentina. “Sandro y los de fuego” fue un grupo al que escucharon con entusiasmo tipos como Charly García, Moris o Litto Nebbia. Y claro, ¡si a Sandro le encantaba Elvis! Cómo iba a quedarse afuera del surgimiento de un nuevo movimiento. Y, tras cuarenta años, el rock nacional también ha pasado a ser una música popular. Porque aquellos chicos hoy son nuestros adultos y porque el rock supo contar nuestra historia con elementos de nuestra historia. Pocos podrán, por caso, discutir ciertos rasgos tangueros en Los Gatos, el candombe y la cumbia de Bersuit o el foclore de León Greco. Y a todo eso, contribuyó el Gitano en sus inicios.

Pero no fue todo rock. De repente, supo que su voz grave, temblorosamente romántica, era un arma letal con las mujeres y se lanzó a la balada. Y las enamoró. Sin faltarles el respeto, con una poesía de barrio porteño y con una sonrisa latente, Roberto Sánchez pasó a ser Sandro de América. Es que, como alguna vez dijo: “A cualquier mujer le gusta una caricia”.

Y siempre fue sencillo. No necesitó de escándalos mediáticos, no paseó su fortuna por todos los canales de televisión, no se autoproclamó “famoso”. En absoluto. En una entrevista televisiva le preguntaron la clave de su éxito y respondió: “¿La clave del éxito? Si la tuviera, tendría 6 pozos de petróleo, ¿se da cuenta?”. Así nomás. Sin excentricidades, con simpatía, sin pedantería.

Así fue Sandro. No a todos le gusta su música, pero todos saben de él y, probablemente, lo respetan. Del rock a la balada, de la tele al cine. Los espacios de expresión popular vieron alguna vez a ese sujeto sonriente meneándose alocadamente. Se estaba divirtiendo. Porque algo es seguro. Tal como nos había advertido, perdió la vida, pero mientras vivió, no se la perdió ni un minuto.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Carta de los Ríos desde las Venas del Sur

Posadas, 16 de Noviembre de 2009


Oñondivepa ñande yre


Nosotros, asociaciones civiles, organizaciones sociales, deportivas, culturales; manifestamos a nuestros representantes gubernamentales y a la sociedad en general que:

Concebimos al agua como un bien fundamental para la vida, recurso agotable e irremplazable que debemos proteger. Debe, por lo tanto, ser gestionada desde los principios de equidad, responsabilidad y sustentabilidad.

Creemos que para defender al río debemos reconocer nuestras responsabilidades pero también revisar el modelo productivo así como el accionar de grandes empresas y de políticas públicas que permiten que se siga perjudicando y contaminando nuestro medio ambiente.

Queremos recuperar nuestras vivencias del río, construir una memoria regional y local desde una autoidentificación como pueblo ribereño. Y frente a la inmensidad del problema medioambiental, a la falta de espacios para actuar y al avance de la fragmentación social; no nos paralizamos, nos movemos y llevamos nuestras ideas con nosotros para comunicárselas a otros.

A partir de lo expresado:

Exigimos que se cumplan nuestros derechos y las garantías necesarias para el acceso al agua de todos los habitantes.

Reclamamos una efectiva participación popular en la planificación, gestión y seguimiento de las políticas hídricas.

Rechazamos el avance de los agro-negocios y los mega-emprendimientos que contaminan nuestros ríos y arroyos, desertifican nuestras tierras, destruyen nuestra selva, empobrecen y enferman nuestras comunidades.

Nos oponemos a la privatización y mercantilización de nuestras aguas y costas.

Desde la responsabilidad socioambiental que nos compete nos comprometemos a:

• Informarnos y capacitarnos para informar y capacitar.

• Identificar los cambios que debemos hacer en nuestras conductas de hoy para asegurar un mundo para el mañana.

• Idear proyectos que generen productos comunicables y multiplicables.

• Crear nuevas sensibilidades para con el medio ambiente, para con los otros y con nosotros mismos. Movilizarnos y movilizar desde los afectos y el arte.

• Monitorear el cumplimiento de leyes específicas sobre el medio ambiente.

• Priorizar el trabajo directo con niños y jóvenes en talleres, encuentros y producciones conjuntas. Enseñarles prácticas cotidianas para el cuidado del agua y a respetar el río.

• Promover un uso social y público -o sea, accesible, libre y gratuito- del río que contemple lo deportivo, recreativo y productivo.

• Articular y sostener en el tiempo acciones y proyectos para que el río vuelva a ser fuente de vida.

Como ejemplos concretos de ese compromiso ya hemos realizado actividades de:

• Concientización en escuelas primarias y secundarias de Santa Ana, Loreto, San Ignacio, Santo Pipó y General Urquiza. Como resultado de ello, alrededor de 500 niños y niñas de Posadas, Candelaria, Garupá, San Ignacio y Santa Ana (Escuelas 809, 825, 57, 719, 166, Barrio A4 e Instituto Da Vinci), ya se han comprometido a: no tirar basura donde no corresponde; recoger la que encuentran en lugares públicos, especialmente los plásticos; pedirles a sus familias que hagan lo mismo; no derrochar agua.

• Documentación y promoción acerca del cuidado de las aguas en bibliotecas populares, escuelas y barrios.

• Creación de soportes multimediales que unen el poder simbólico de la música, el paisaje misionero y los niños para una promoción concientizadora de nuestra provincia.

Con estas acciones hemos dado un primer paso. El río esta sufriendo y si no reaccionamos, todo seguirá igual. Ahora es el momento de hacer algo por él. Si antes nos dio todo, hoy nosotros no podemos abandonarlo. Por eso seguiremos buscando pequeñas voces para sumarlas al canto del río.


Firman:

Espiral Afropercusión. Asociación Tambores de la Selva
Asociación Misiones Musicales (Grillitos Sinfónicos)
Productora Comunitaria “La Rastrojera”
Juventud de la Corriente Clasista y Combativa
Asociación Civil Chaloy Espacio Cultural
Federación de Clubes de Canotaje
Biblioteca Popular Sarmiento
Foro Permanente de Jóvenes;
La ventanita mágica (teatrín)
Grupo Ecologista Ñe’e Porã;
Escuela Canotaje Ñe’e Porã;
Proyecto Nombrarte
Murga Curamales

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Llega la Orquesta del Río Infinito a Misiones

El próximo lunes 16 de noviembre llegará a Posadas la Orquesta del Río Infinito para recoger las voces locales que sienten y defienden nuestras aguas. Se trata de un grupo de músicos latinoamericanos de varios países que están llevando a cabo una movida para concientizar y poner en discusión qué estamos haciendo por nuestros ríos, qué políticas los cuidan y cuáles los dañan, etc.


Por ese motivo, a partir de la iniciativa del proyecto nombrArte, el pasado 31 de octubre un grupo de organizaciones sociales se reunió para elaborar la Carta de los Ríos que se leerá ese día. Es un documento donde expresan sus vivencias, desazones, compromisos y propuestas para que de una vez por todas comencemos a cuidar lo que es nuestro, participaron de su redacción Espiral Afropercusión, Asociación Misiones Musicales “Grillitos Sinfónicos”, Federación Clubes de Canotaje, la Biblioteca Popular Sarmiento de Santa Ana, un grupo de San Ignacio, la Juventud de la Corriente Clasista y Combativa, la productora La Rastrojera y la Asociación Civil Chaloy Jara.


A Misiones, la Orquesta del Río Infinito llega gracias a Joselo Schuap, quien hace ya varios años que viene trabajando por difundir el maltrato y la destrucción que están sufriendo nuestras aguas. Este 16 de noviembre será una fiesta pero, por sobre todo, un momento de encuentro para reflexionar acerca de qué queremos para nuestro futuro. ¿Queremos que el Paraná se transforme en lago? ¿queremos aguas contaminadas? ¿seguiremos soportando procesos de relocalización?


Es que, como dijeron las organizaciones ese día, “tenemos derecho al chapusón”.

sábado, 5 de septiembre de 2009

Posteo colectivo: nosotros y la música


Rock, tango, jazz, folclore, ópera, cumbia, reggaetón. La música es quizás, sin darnos cuenta, nuestro bálsamo cotidiano ante las vicisitudes de la vida. La melodía, el ritmo, la fuerza, la suavidad, la dulzura, la energía de una canción trabaja muchas veces sobre nuestros cuerpos levantándonos el ánimo, relajándonos o sencillamente esbozándonos una sonrisa. ¿Qué es lo que tiene de especial? ¿qué nos pasa cuando escuchamos música?


Porque encima, hay distintas maneras de escuchar música. Está la individual, casi íntima, en la que uno se encuentra consigo mismo y la que le dispara recuerdos, sensaciones, felicidades y angustias. ¿Les pasó alguna vez que una canción les levantó el ánimo y ya no volvieron a estar pichados por el resto del día? El Chango Spasiuk nos dijo una vez en SE NOS CAYÓ EL INVITADO: “Muchas veces se cree que la música es algo separado de la vida. No se ve en ella una herramienta de transferencia de todo lo que somos a través de esa situación sonora. La transmisión oral y la transferencia de un montón de elementos que hacen a cómo uno se arma como individuo y cómo luego va a accionar en la sociedad.”


Y después está el momento de compartir la música con los otros. En ese preciso momento comunicativo, el lazo sonoro nos conecta con una eficacia única. ¿Cuántas amistades fueron creando con música de fondo? ¿cuántas veces ir a escuchar música fue la excusa para visitar a alguien? ¿cuántos romances se iniciaron con melodías en el aire?


Son experiencias que tal vez las vivimos cotidianamente, sin prestarle atención. Nos dijo el Chango: “La música es una herramienta que forma parte de una construcción de toda una situación donde suceden un montón de cosas. En un concierto, o un casamiento, está ella como una herramienta más. La gente cuando baila, baila, pero suceden otras cosas cuando uno baila: se enamora, se relaciona, arma pareja, se casa, construye una familia, festeja un bautismo. Todo eso sucede con una música, entonces uno está creando la vida.”


Crear la vida. Vivir la vida. La idea de este posteo es que sea una construcción colectiva. Que mis palabras pero, por sobretodo, las del Chango (ese músico extraordinario), sirvan para que ustedes también reflexionen sobre su relación con la música. Comente y cuenten, la idea es que entre todos pongamos en común qué nos pasa cuando escuchamos música. El disparador, final es esta última frase del chamamecero apostoleño:


“La música crea un lazo en que lo único que tenemos en común, más allá de las diferencias superficiales, es la capacidad de sensibilidad y responder al estímulo del sonido.” (entrevista que le hicimos junto a Pao Stéfany e Ita Rodríguez al Chango el 12 de junio de este año en un hotel posadeño. ¡Gracias Chango por tanta música y por tanta buena energía!)

jueves, 25 de junio de 2009

La técnica del Técnico

El final de la diapositiva fue, también, el final de un tramo. En el complejo y desafiante camino hacia el título de grado, ayer (miércoles 24 de junio) di un paso de satisfacción personal, un logro que uno siempre busca cuando apuesta a formarse para ejercer una profesión. El primer escalafón está cumplido: ya soy Técnico en Comunicación Social.

Burocráticamente aún no, porque faltan algunos detalles administrativos para que me figuren todas las notas, pero técnicamente sí lo soy, puesto que cumplí finalmente con el Plan de Estudios. Es una alegría, realmente. El título, lo sé, no me asegura ni trabajo ni, por sobre todas las cosas, calidad profesional, esto último lo tendré que ir demostrando con cada cosa que haga. Pero es un título, un respaldo de la universidad pública a los esfuerzos que uno hace: horas de estudiar, escribir, pensar, producir.

Pero si bien está claro que uno se lo gana, también es cierto que el logro no es sólo individual. Sonará a demagogia, pero es más bien una realidad social, es en la convivencia con los demás que uno se va construyendo como persona. Por lo tanto, ¿cómo no agradecerles a aquellos que me brindaron sus lazos afectivos-intelectuales-musicales-futboleros-etc. para que pudiera alcanzar esta tecnicatura?

La familia, primero. Siempre está, y eso a uno lo deja tranquilo. Mis viejos fueron los que me enseñaron a apostar por la universidad pública, a vivir la vida con alegría y al mismo tiempo con mirada crítica. A escuchar rock, a pensar la educación, a afrontar los momentos difíciles, a disfrutar los momentos felices. Mi hermano fue la compañía constante desde Wanda, que hizo lo que todo hermano debe hacer: quererte, putearte, cargarte, humillarte (en el FIFA, hay pruebas y todo…) y, con su claro estilo directo y dilapidante fue el primero en saludarme con un contundente: “Felicidades! Andá a laburar, jaja”.

Los abuelos (donde también está incluida la tía-abuela), que me cobijaron dos años y medio y aún continúan atendiéndome como un rey cada vez que piso el Barrio Belgrano. A la tía Marisa, por el aguante, las enseñanzas, los libros y los cafecitos. A la familia albertina por la tremenda buena onda y el cariño. A los Magaz de Buenos Aires, que con sus tiempos particulares, siempre dijeron presente.

Y la gente que me rodeó en la vida cotidiana, esas personas que generosamente me fueron abriendo puertas para compartir, aprender, crecer. Por caso, la dupla rosarina Tincho-Pato con los cuales hemos iniciado la vida del Anexo. Con el muchacho también vendimos humo en las canchas del fútbol misionero en algún momento; gratos recuerdos de antenas, cables y calor. Con la dama, pasamos momentos de tortuosos desgajos cerebrales intentando entender a Agnes Heller, Piscitelli, Marx, Parsons y la mar en coche (aunque también hubo tiempo para alentar a Australia en el Mundial…).

Y los chicos y chicas con los cuales fui creando relaciones entretenidas, afectuosas, contradictorias, como todas relaciones humanas. Vale recordar las noches de Majo Land donde fuimos construyendo nuestra relación con Vicky, gran consejera en muchos pasajes. Los mates con Moni, Sara, Nati, Dai y Anita, grandes y queribles pibas. Las cagadas de risa en los pasillos con Juan Rotela (coyentino de ley), Maru, Rebeca, Daiana cerro azulence, Cami, Pame Ayala, las Noelias, Lucila, Andrea Chamorro, Cinthya, etc. Las grandes charlas chateras con Mora y las sesudas discusiones sobre el Argentino B con Larita. La convivencia y los debates con Lean, que me han servido para pensar e intentar entender un poco la realidad. Las charlas de comedor con el Sr. Miguel Nieves, el intercambio pirata (como deber ser) de la buena música con Lucas, las anécdotas futboleras con el Gran Lenci, las arduas discusiones intelectuales con la Gran Rocha. La dulzura de Pame, la buena onda inagotable de Marisol. Las charlas con Jacqueline, esas charlas profundas que me permitieron reflexionar bien adentro y pensar la vida.

La muchachada más grande, que siempre ha sido muy copada, muy pensante, una masa. Pato, Fer, Adri, Mer, Mariela, Sabri, Silvanita, Pali, Jaime, Cristian, Alexis, Muriel. Con todos ellos pasé momentos sumamente divertidos, así como también instancias de aprendizaje, contradicciones, etc. Elementos que me permiten crecer.

Carlos, Esmeralda, Moncho: la familia de Fm Sports que está desde mi arribo a Posadas y con la cual he podido disfrutar de una de las cosas más lindas de la vida, el fútbol. Charly y el rock, esa música maravillosa que nos regalaron los negros (como el jazz y el blues, of course!). Los profes que, con aciertos, errores e ideas a veces contrapuestas, siempre ayudan a intentar pensar. Diego Márquez y Alan, amigos wandenses con los que deambulamos por APSA compartiendo teres, fútbol y galletitas en los veranos. Flopi, Pao Fleitas, Tata, el Jere y Luquitas Rouch, amigos de la secundaria que siempre estuvieron.

Y quienes, en estos últimos tiempos, han estado más cerca, con quienes he compartido momentos de intenso cariño y afecto. Dieguito, compañero de jazz y reflexiones varias. La Pao, alguien con quien es imposible aburrirse. Paulita, una guía total, no sólo co-equiper en la radio, sino una persona que me enseña. Andy, maldito duende maravilloso, compañía presente en todo momento. Ita, una amiga, una compañera de aventuras (vaya si tenemos historias…). Jose, rockero, musiquero, futbolero, gran amigo, un tipazo.

Tal vez pueda parecer mucho agradecimiento para un título, quizás, intermedio. Pero lo vale. En un contexto donde al país le está costando salir adelante, donde incluso la Facultad y la carrera misma están pasando por nubarrones, conflictos, etc., está bueno aunque sea por unas horas disfrutar un logro que, reitero, es personal pero a la vez conseguido gracias a la compañía, el apoyo y la enseñanza de las personas. Espero no haberme olvidado de alguien, en caso de haberlo hecho, mis disculpas, el frío hace estragos a veces.

Ya superé una instancia. Falta la Licenciatura. Bah, en realidad, lo que falta es que día a día demuestre lo que aprendí e intente comunicar como se debe, sino de nada habrá servido tanto esfuerzo. Tres años de carrera, es satisfactorio. Quizás no para festejar durante un mes seguido, pero sí para disfrutarlo un buen rato.

jueves, 28 de mayo de 2009

SE HIZO JUSTICIA EN HUMANIDADES

Por suerte, al menos una vez la justicia llegó rápido. Un día después de conocerse la suspensión de siete alumnos por haber participado en supuestos "desmanes y agresiones" en la vigilia del 21 de mayo, el Decano Javier Gortari se comprometió a levantarlas.

Durante todo el día hubo movilización estudiantil y, en horas de la tarde, una mesa de enlace entre docentes y alumnos (cuyos integrantes se resolvieron en las asambleas de claustro correspondientes) llevó a cabo las negociaciones para conseguir que se dejen sin efectos las sanciones.

¿Persecusión ideológica en la universidad pública?

En el marco de una gestión criticada por el “Autopago” (donde incluso el informe de la Sindicatura General de la Nación (SIGEN) dejó en claro que se trató de un proceso donde hubo “existencia del vicio en el objeto y en el procedimiento”), la Universidad Nacional de Misiones y, más precisamente, la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales está viviendo horas de mucha indignación y angustia por la suspensión de 7 alumnos/as.


La razón por la cual el Decano Javier Gortari tomó esta medida es porque aparentemente los estudiantes estarían implicados en “desmanes y agresiones” producidos el pasado jueves 21 de mayo. Los chicos en cuestión son: Silvana Salmi, Jorgelina Besold, Jorge Romero, Jorge Almada, Elisabeth Fediuk, María Rosa Torres y Damián Barroso.


¿Qué ocurrió esa noche?


La jornada de jueves fue movida desde la mañana, donde una resolución adoptada en el Consejo Directivo con respecto a la carrera de Comunicación Social generó malestar en los estudiantes, ya que no fueron escuchadas sus voces durante todo el proceso institucional a la hora de tomar las decisiones.


Por la tarde, la Asamblea General de Alumnos determinó ir hacia la puerta de Decanato para entregarle dos petitorios (uno de la Asamblea General y otro de la Asamblea Interclaustro de Comunicación) a Gortari. Los estudiantes que estuvieron presentes, cuentan que más allá de algún insulto o cántico, de su parte no hubo agresiones físicas y tampoco pintadas, roturas o demás.


Es más, contra las versiones que indican que fue una toma violenta, los chicos afirman rotundamente que se trató de una vigilia pacífica y que en ningún momento se le obstruyo el paso a nadie.

Incluso, en Youtube se puede apreciar el siguiente video donde sí se percibe una agresión física del Decano a dos alumnos:


A partir de estas imágenes, queda la sensación de que las suspensiones podrían calificarse de de persecusión ideológica, lo que no sorprendería en Misiones teniendo en cuenta que ese es el segundo índice de discriminación en la provincia según un informe del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI).